Jamón ibérico de bellota Blázquez admiración, deshuesado kg

Jamón de bellota con 36 meses de curación, ha sido reconocido por 9 años con el SUPERIOR TASTE AWARD.

Jamón ibérico de bellota Blázquez admiración, deshuesado

Elaborado con las extremidades posteriores del cerdo ibérico criado en extensivo de la Península Ibérica y alimentado exclusivamente de bellotas durante la época de Montanera. Se trata de un producto artesanal con 24 meses de curacion y una calidad capaz de hacer las delicias del más exigente gourmet. Ha sido reconocido por 9 años con el SUPERIOR TASTE AWARD.

El jamón ibérico es uno de los manjares más apreciados de la gastronomía ibérica. Consumir un buen jamón ibérico de bellota es toda una delicia que, muchas personas limitan únicamente a ocasiones especiales, mientras que los más enamorados de los productos ibéricos, intentan mantener durante todo el año.

Entre todas las variedades de jamón, que dependen del tipo de cerdo del que procede y la alimentación, la más prestigiosa es el jamón ibérico de bellota.

El jamón ibérico de bellota es el que procede de cerdos de pura raza ibérica y que se consigue tras un proceso que puede durar hasta tres años. Los cerdos son criados en libertad y se alimentan de manera exclusiva de bellotas, pastos y hierbas aromatizadas en el campo.

Esta forma de alimentación obliga a los animales a buscar su propio alimento, realizando un ejercicio físico que retrasa su engorde, consiguiendo así que la grasa se infiltre más y las carnes obtenidas sean más jugosas y sabrosas. Los cerdos de los que procede el jamón ibérico de bellota so sobrepasan los 180 kilogramos.

El proceso es lento y costoso, porque tres cerdos pueden comerse los pastos y bellotas de dos hectáreas de dehesa. Durante la fase de engorde, un cerdo puede engordar hasta 12 kilogramos en un día.

En la alimentación de estos cerdos, las bellotas juegan un papel fundamental, pues sirven como alimento en la época de montanera, de noviembre a enero, pero también aportan a la carne propiedades gustativas y aromáticas muy particulares.

Por otra parte, el jamón ibérico de bellota es mucho más que un alimento rico y sabroso, siendo el tipo de jamón con menor porcentaje de sal. Se trata de un alimento muy saludable. La alimentación de los cerdos a partir de bellotas hace que el jamón contenga grandes cantidades de ácido oleico, una grasa no saturada que reduce el colesterol malo. Solo el aceite de oliva tiene una proporción de ácido oleico superior.

El jamón es también rico en proteínas y en vitaminas del grupo B y la vitamina E, y contiene minerales como el hierro, el calcio, el potasio o el fósforo.